Un pequeño homenaje a todos los que –como yo– adoran la decoración que roza lo estrambótico, lo inútil y lo práctico (no, no estoy loca).
The Cool Hunter
(Maravillosas imágenes. ¡Yo quiero esta pared de marcianitos!)
llas arropó a las más de 150 personas que se congregaron en el pase especial del ‘Betlem de Tirisiti’, sólo una pequeña avanzadilla de lo que va a suponer esta transformación del barracón.



la Escuela de Ribera, la Escuela de Faus (junto al Hogar del Camarada), en la antigua Casa de Cultura (en la calle Casablanca), en la Casa Sindical de la Alameda, en el antiguo colegio de las Paúlas, junto al Mercadona de Santa Rosa, en la Plaça de Dins… El ciclo parecía haberse cerrado en el barracón de la Glorieta, pero las condiciones de representación no eran del todo idóneas. El Teatre Principal inició ayer las representaciones de este Bien de Interés Cultural con el intención de convertirse en una “vivienda estable”, pero nada es seguro en el espíritu trashumante de Tirisiti y sus compañeros de escenario.

