01 junio 2007

No al canon bibliotecario

La aplicación del canon a productos como los cds o los dvds se ha convertido en uno de los focos de discusión de la mayor parte de las empresas y usuarios de la informática. Las noticias se han ido sucediendo en los últimos meses y se han creado plataformas sociales para demostrar el descontento. El debate sigue vivo. Sin embargo, el Ministerio de Cultura tramita en estos momentos otro canon, el bibliotecario, que se va a incluir en la adenda número tres de la próxima Ley del Libro y poco se ha discutido por el momento. Entre sus objetivos, respetar el trabajo de los escritores (que según las entidades gestoras de los derechos de autor “pierden dinero” con el préstamo) y adaptarse a la normativa europea que desde hace años aplica unas tasas a la difusión de libros en las bibliotecas.

Los efectos de este canon van a poder observarse también en las comarcas de L'Alcoià y El Comtat. Los bibliotecarios han alzado ya su voz en contra de una tasa que puede acabar afectando a los usuarios. “Estoy absolutamente en contra del canon porque va perjudicar al sistema público, que nació con la intención de atender a los sectores más desfavorecidos de la población, para que los hijos de la clase obrera pudieran estudiar”, señala el director de la Biblioteca Municipal de Alcoy, Josep Lluís Santonja, que pertenece a título personal a la plataforma contra el canon.

Cuando entre en vigor la nueva legislación, las bibliotecas podrían pagar veinte céntimos de euro por cada libro adquirido para el préstamo. Quedarían excluidas de esta normativa las bibliotecas universitarias y escolares, las científicas y aquellas bibliotecas públicas de municipios que no superen los cinco mil habitantes. “El préstamo no afecta para nada a la venta de libros, que es lo que se ha estado diciendo”, comenta. Santonja pone como ejemplo uno de los best-seller de los últimos años: ‘El código Da Vinci’. “Nosotros sólo compramos una obra y, como mucho, lo entregamos en préstamo diez veces al año, es una miseria”, señala.

"UN ATENTADO CULTURAL"

El responsable de la Biblioteca Municipal de Alcoy insiste en que hay todavía un gran desconocimiento sobre el canon bibliotecario”, al que califica de “atentado cultural”, puesto que “muchos autores pueden vivir gracias a las bibliotecas públicas, que permiten la difusión de su trabajo y tener acceso a enciclopedias u otras obras especializadas”. El mayor riesgo que existe por el momento en lo referente al canon bibliotecario es que la posible obligación de pagar un porcentaje por la compra de libros para el préstamo reduzca la capacidad adquisitiva de las bibliotecas públicas. “Estamos obligados a acatar una normativa que puede perjudicar a los usuarios de nuestras bibliotecas”, afirma Santonja.




MARÍA DOLORES INSA, directora de la Biblioteca Municipal de Cocentaina:
“Deberían darnos tiempo para adaptarnos a la normativa”


“El problema del canon es quién lo pagará, todo se resume en un problema económico y social”, comenta la directora de la Biblioteca Municipal de Cocentaina, María Dolores Insa, que junto a las otras dos encargadas de la biblioteca ha firmado contra el canon. En la actualidad, este servicio público cuenta en Cocentaina con más de 5.000 usuarios.

El canon funciona desde principios de los noventa en los países nórdicos, pero sigue siendo poco viable en países como España y Portugal, según indica Insa. “Deberían darnos unos años para adaptarnos, porque nuestras bibliotecas públicas se encuentran en pleno proceso de expansión, no podemos aplicar el canon cuando muchos de nuestros usuarios aún no están fidelizados y no tenemos una cultura extendida del libro público”, asegura.

Para la directora de la biblioteca contestana, la aplicación de esta tasa es “contraproducente para la lectura”. La preocupación se centra en qué medidas tomará el Ministerio de Cultura, puesto que para María Dolores Insa, “el pago por cada libro supone un gran gasto para unas bibliotecas que tenemos una carencia muy grande de fondos” a pesar de que, desde hace años, se esfuerzan por captar nuevos usuarios y dinamizar la lectura en estas comarcas.

LA ERA DIGITAL
“Uno de los aspectos que tampoco queda claro dentro del futuro canon bibliotecario es el del uso de los materiales digitales y el fomento de la lectura a través de internet”, señalan desde la Biblioteca Municipal de Cocentaina, que desde hace unos años interactúan con los usuarios a través de internet. “¿Qué va a ocurrir con estos lectores?”, pregunta. De momento, poco se sabe hasta que se perfilen los límites y la forma de aplicación de esta nueva tasa.









2 comentarios:

Salvia dijo...

Sincrètic, interessant i informatiu, Sara. Un "post" molt bo sobre el canon que s'aplicarà a les biblioteques. Caldria també que parlaren els usuaris, ciutadans que acudeixen a les biblioteques públiques i que, directa o indirectament, també es veuen involucrats en el tema.

Salutacions, xicona. M'encantaria que hi xerrares del bloc de poesia infantil al teu bloc -difonent la nostra cultura poètica-

Salvia:)

Malabarista Lunar dijo...

No et preocupes. Les opinions dels lectors apareixeran més endavant. Primer vull que coneguen el canon i, després, que parlen d'ell. D'ací uns dies parlaré del vostre blog, em va parèixer molt interesant.