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20 junio 2007

Una telaraña de libros

La lectura hace ya mucho tiempo que traspasó los límites del papel y la tinta. Con la extensión de Internet en la mayor parte de los hogares españoles, las bibliotecas (aunque todavía pocas) han comenzado a aprovechar sus oportunidades para abrir una nueva línea de comunicación entre los lectores y los responsables de estos centros culturales.


Hace ya tiempo que en la Biblioteca Municipal de Cocentaina descubrieron las oportunidades que ofrece el espacio virtual a la hora de formar a nuevos usuarios y apasionados de la lectura. ‘Bibliopoemes’, ‘Biblioradio’ y ‘Bibliocolors’ son los nombres de los tres blogs (o cuadernos de bitácora digitales) en los que trabajan. Y parece que tiene éxito: 2.700.000 visitas ha registrado ya el contador, frente a los más de 5.000 usuarios que frecuentan la biblioteca física en busca de consejos y recomendaciones de lectura. Los tres blogs están escritos en valenciano, pero los lectores pueden proceder de países latinoamericanos, de Nueva York o hasta de Texas. “Hemos incorporado un traductor al castellano para que todo el mundo pueda consultar la página sin problemas”, comenta la responsable de la biblioteca contestana, María Dolores Insa.


Aunque trabajan con literatura infantil y juvenil –en concreto, con la poesía– y el idioma de los comentarios es el valenciano, en las referencias del blog de la Biblioteca de Cocentaina pueden aparecer referencias en inglés, en portugués, en francés... “Si un recurso es interesante, se comenta, no ponemos límites, no queremos excluir nada”, señala. Y los usuarios lo agradecen. “Estoy sorprendida porque no sólo nos comentan las entradas al blog, sino que también nos mandan sus poemas, recibimos consejos de los profesores, comentarios de niños que leen la página con sus padres...”, afirma Insa, que trabaja junto a las otras dos bibliotecarias en el mantenimiento de los blogs. “Es imprescindible que las bibliotecas comiencen a emplear estos sistemas digitales porque los lectores ya están actualizados y nosotros aún no...”.


LETRAS EN LA ONDA

Otro de los recursos de las bibliotecas actuales es el de emplear la radio. Y, como complemento, su correspondiente blog, ‘Ones de llibres’. “Es una referencia para nuestros oyentes porque hablamos de libros recién publicados que están disponibles en la biblioteca”, dice. Una pequeña base de datos para plasmar lo que se dice en las ondas radiofónicas, siempre tan difusas. “En la anterior página web ya colgábamos los libros del programa de radio, pero el blog nos permite un mayor contacto con los oyentes y lectores en general”, indica.


La interacción con los usuarios es la que más interesa María Dolores Insa y es uno de sus objetivos de cara al próximo curso. “En el caso de los clubes de lectura, el empleo de los blogs permite que los participantes aprendan a opinar y a expresarse por escrito, no sólo de forma oral” y, por ello, ve en los cuadernos de bitácora digitales una forma de promocionar la lectura entre los más jóvenes. Entre las ventajas: no es un método de enseñanza estática y permite que este juego con la palabra y los mundos literarios desmitifiquen el mundo de la lectura. “Es un hecho social, parece que que la lectura aún no está bien vista, pero el trabajo que hacemos desde la biblioteca está muy claro, queremos transmitir a la sociedad que la lengua nos une, no nos separa, y que la lectura en la infancia y durante la juventud es importantísima”, comenta María Dolores Insa sin perder el entusiasmo, a pesar de que el mantenimiento y la selección de la información requiere muchas horas de trabajo. Ahora, de hecho, comienza una nueva aventura virtual, ‘Pinzellades al món’, sólo sobre libros ilustrados infantiles y juveniles. Y junto a esta nueva página, toda una red (casi una telaraña) de contactos y de páginas web sobre literatura y arte en general.




LOS ESPACIOS










06 junio 2007

Mi ciudad invisible, mi proyecto visible

Señoras, señores...

Doy por iniciado mi trabajo en el Master en Edición. Un proyecto tan arriesgado como interesante que va a poner de punta las células imaginativas, las neuronas inventoras y las ideas tormentosas de todos los implicados en el proyecto.

Antes de embarcarme en este libro transgresor y experimental, debo dar las gracias a tres personas:

- F.J. Esbrí, por su apoyo en la sombra, por ser mi acompañante en este suicidio llamado "edición".
- Juan Sanz, por prestarme sus fotos y su trabajo aunque no sepa aún muy bien a qué se enfrenta...
- Ximo Lloréns, porque dijo que sí y punto (una respuesta más grande de lo que esperaba).
- Paco Grau, por dar algo de luz a la parte material del proceso (y mira que intento no ser pesada).

01 junio 2007

No al canon bibliotecario

La aplicación del canon a productos como los cds o los dvds se ha convertido en uno de los focos de discusión de la mayor parte de las empresas y usuarios de la informática. Las noticias se han ido sucediendo en los últimos meses y se han creado plataformas sociales para demostrar el descontento. El debate sigue vivo. Sin embargo, el Ministerio de Cultura tramita en estos momentos otro canon, el bibliotecario, que se va a incluir en la adenda número tres de la próxima Ley del Libro y poco se ha discutido por el momento. Entre sus objetivos, respetar el trabajo de los escritores (que según las entidades gestoras de los derechos de autor “pierden dinero” con el préstamo) y adaptarse a la normativa europea que desde hace años aplica unas tasas a la difusión de libros en las bibliotecas.

Los efectos de este canon van a poder observarse también en las comarcas de L'Alcoià y El Comtat. Los bibliotecarios han alzado ya su voz en contra de una tasa que puede acabar afectando a los usuarios. “Estoy absolutamente en contra del canon porque va perjudicar al sistema público, que nació con la intención de atender a los sectores más desfavorecidos de la población, para que los hijos de la clase obrera pudieran estudiar”, señala el director de la Biblioteca Municipal de Alcoy, Josep Lluís Santonja, que pertenece a título personal a la plataforma contra el canon.

Cuando entre en vigor la nueva legislación, las bibliotecas podrían pagar veinte céntimos de euro por cada libro adquirido para el préstamo. Quedarían excluidas de esta normativa las bibliotecas universitarias y escolares, las científicas y aquellas bibliotecas públicas de municipios que no superen los cinco mil habitantes. “El préstamo no afecta para nada a la venta de libros, que es lo que se ha estado diciendo”, comenta. Santonja pone como ejemplo uno de los best-seller de los últimos años: ‘El código Da Vinci’. “Nosotros sólo compramos una obra y, como mucho, lo entregamos en préstamo diez veces al año, es una miseria”, señala.

"UN ATENTADO CULTURAL"

El responsable de la Biblioteca Municipal de Alcoy insiste en que hay todavía un gran desconocimiento sobre el canon bibliotecario”, al que califica de “atentado cultural”, puesto que “muchos autores pueden vivir gracias a las bibliotecas públicas, que permiten la difusión de su trabajo y tener acceso a enciclopedias u otras obras especializadas”. El mayor riesgo que existe por el momento en lo referente al canon bibliotecario es que la posible obligación de pagar un porcentaje por la compra de libros para el préstamo reduzca la capacidad adquisitiva de las bibliotecas públicas. “Estamos obligados a acatar una normativa que puede perjudicar a los usuarios de nuestras bibliotecas”, afirma Santonja.




MARÍA DOLORES INSA, directora de la Biblioteca Municipal de Cocentaina:
“Deberían darnos tiempo para adaptarnos a la normativa”


“El problema del canon es quién lo pagará, todo se resume en un problema económico y social”, comenta la directora de la Biblioteca Municipal de Cocentaina, María Dolores Insa, que junto a las otras dos encargadas de la biblioteca ha firmado contra el canon. En la actualidad, este servicio público cuenta en Cocentaina con más de 5.000 usuarios.

El canon funciona desde principios de los noventa en los países nórdicos, pero sigue siendo poco viable en países como España y Portugal, según indica Insa. “Deberían darnos unos años para adaptarnos, porque nuestras bibliotecas públicas se encuentran en pleno proceso de expansión, no podemos aplicar el canon cuando muchos de nuestros usuarios aún no están fidelizados y no tenemos una cultura extendida del libro público”, asegura.

Para la directora de la biblioteca contestana, la aplicación de esta tasa es “contraproducente para la lectura”. La preocupación se centra en qué medidas tomará el Ministerio de Cultura, puesto que para María Dolores Insa, “el pago por cada libro supone un gran gasto para unas bibliotecas que tenemos una carencia muy grande de fondos” a pesar de que, desde hace años, se esfuerzan por captar nuevos usuarios y dinamizar la lectura en estas comarcas.

LA ERA DIGITAL
“Uno de los aspectos que tampoco queda claro dentro del futuro canon bibliotecario es el del uso de los materiales digitales y el fomento de la lectura a través de internet”, señalan desde la Biblioteca Municipal de Cocentaina, que desde hace unos años interactúan con los usuarios a través de internet. “¿Qué va a ocurrir con estos lectores?”, pregunta. De momento, poco se sabe hasta que se perfilen los límites y la forma de aplicación de esta nueva tasa.









Polonia y la educación literaria

Abajo podéis leer una noticia que me ha llamado mucho la atención.
Que no me toquen a Kafka o a Dostoievski (ni al resto), que me enfado.
Varsovia, 1 jun (Prensa Latina)
Roman Giertych, vicepresidente y ministro de Educación de Polonia, aspira a sacar del programa escolar nacional las obras de Joseph Conrad, Johann W. Goethe, Fiodor Dostoievski y Franz Kafka, publicó hoy el diario Nasz Dziennik. En entrevista concedida a esa misma fuente, el ejecutivo señaló "que hay que modificar la lista de libros obligatorios en el programa escolar, ya que la situación histórica ha cambiado y reemplazarlas por las de escritores católicos y nacionalistas polacos".

"Y quiero que se sepa que los cambios han sido propuestos por los propios maestros en consultas celebradas entre ellos mismos lo cual por el momento sólo se trata de un proyecto", agregó. Giertych es también líder del partido ultracatólico y ultranacionalista Liga de las Familias Polacas. "Si tuviese que elegir entre El Diluvio, de Henryk Sienkiewicz, y El Transatlántico, de Witold Gombrowicz, optaría por el primero", concluyó.

10 mayo 2007

F.J. Esbrí en la Revista Vulture

No es por enchufe, no...




Textos de Francisco Javier Esbrí Calvo (alias Curro, ¿eh? ¿Bea?) en la revista Vulture de este mes, uno de los número más frívolos de los últimos meses con los textos más extraños de la historia de esta publicación. Aviso, no se lee bien en la web.



21 marzo 2007

Día Internacional de la Poesía

EL MIEDO GLOBAL

Los que trabajan tienen miedo de perder el trabajo.
Los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo.
Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida.
Los automovilistas tienen miedo de caminar y los peatones tienen miedo de ser atropellados.
La democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje tiene miedo de decir.
Los civiles tienen miedo a los militares, los militares tienen miedo a la falta de armas.
Las armas tienen miedo a la falta de guerras.
Es el tiempo del miedo.
Miedo de la mujer a la violencia del hombre y miedo del hombre a la mujer sin miedo.

Eduardo Galeano

03 febrero 2007

Sus maravillosas memorias

La fascinación por las biografías es algo que siempre me ha resultado ajeno. Unas historias pasadas por el tamiz de la imaginación de quien lo escribe, donde se borran capítulos oscuros, ridículos y humillantes del “gran personaje” del que se habla. Todo ello dirigido a exaltar su imagen, a convertirlo en un ser adorable y perfecto. Este método se eleva al cubo cuando ya se trata de una autobiografía. En la actualidad, todos son capaces de escribir autobiografías (como lo demostró hace unos años el éxito de ventas de un libro con sus páginas en blanco para que cada uno relatara su historia, a pesar de que siempre se quedaba la mitad o apenas empezado, escribir cansa, obliga a pensar). Nos acribillan a biografías que van desde estrellas porno hasta peluqueras con posado en Interviú, así que comprenderán mi excesivo escepticismo frente a este género más manipulado que las páginas de un periódico.

Sin embargo, desde que José Saramago anunció su intención de publicar un relato con sus recuerdos de niñez, con sus duros inicios (como casi los de cualquier persona de la época), los días parecían volverse ya interminables. ‘Las pequeñas memorias’ no es una autobiografía al uso y eso se observa desde las primeras páginas. Saramago no quiere contarlo todo porque desea convertirse en un personaje más de sus novelas. Contar su vida desplazada, dando forma a la imagen de uno de sus protagonistas humanos, sencillos y eternamente preocupados. Saramago no varía su estilo para hablar de él mismo, de lo que recuerda. Es capaz de dejar pasar toda una página hablando de sus problemas del lenguaje en los años de escuela, esos errores mínimos de pronunciación que a él le llevan a pensar que era (o es) disléxico. Se recrea. Y, aunque parece que no relate nada significativo, lo está haciendo. Está describiendo un personaje humano con más defectos que virtudes, con un pasado lleno de pasiones físicas que era imposible descubrir a través de cualquiera de sus novelas (el amor en sus libros es siempre irreal). Y todo ello sin abandonar su ironía fina y camuflada.

‘Las pequeñas memorias’ es un ejemplo de cómo cualquier escritor debería asimilar su pasado para contarlo a su público (siempre dispuesto a la carnaza). Obviando lo evidente, saboreando sus palabras, como si realmente recordara sus anécdotas mientras las relata, aunque detrás exista un trabajo de planificación minucioso. Entre esas curiosidades está el relato del funcionario borracho que incluyó el apodo de la familia (‘Saramago’) en la partida de nacimiento de este pobre niño que décadas más tarde llegaría a ganar su merecido premio Nobel de Literatura. “Suerte. Gran suerte la mía, fue que no naciera en alguna de las familias de Azinhaga que, en aquel tiempo y durante muchos años más, tuvieron que arrostrar los obscenios alias de Pichatada, Culoroto y Caralhada”, dice. Así no se vio obligado a buscar un seudónimo para escribir ya de adulto (eso mismo comenta) y presume de ser uno de los pocos hijos que le ha dado el nombre a su padre, ya que éste, humillado, debió añadir a su ‘de Sousa’ inicial el mote de ‘Saramago’ para evitar sospechas sobre la paternidad de la criatura.

Esta es sólo una de las llamativas anécdotas que relata, unas historias normales y cercanas dentro de sus límites. No escatima detalles, pero tampoco lo narra todo, no desea crear una historia lacrimógena y, además, es imposible recordar por completo la infancia cuando se tienen más de ochenta años. Cualquier otra promesa es una farsa. Lo que importa es que ‘Las pequeñas memorias’ ha abierto una nueva puerta a los lectores de José Saramago. El descubrimiento de una intimidad que apenas se observa en las páginas de sus novelas. Saramago ha bajado de su pedestal para demostrar que no es una máquina de crear libros, de que es y ha sido humano, como sus lectores. Y, también, ‘Las pequeñas memorias’ es casi un testamento, el reconocimiento tranquilo del inicio del fin de una vida, un trabajo de análisis y de perdón para no desaparecer sin dejar antes cada cosa en el lugar que le pertenece.
'Las pequeñas memorias'
José Saramago
Ed. Alfaguara
179 páginas
2007

30 enero 2007

Mis lecturas compulsivas (I)

Y el libro de esta semana es...
'Todas las almas', de Javier Marías.
Hasta el momento, me ha gustado más que 'Tu rostro mañana', pero sigo encontrándole pegas...


Malabarista según Auster (II)

"La función del equilibrista es crear una sensación de libertad infinita. Malabarista, bailarín, acróbata, interpreta en el cielo los actos que otros hombres se contentarían con realizar en el suelo. La intención es al mismo tiempo forzada y perfectamete natural y, en el fondo, su encanto reside en su absoluta inutilidad".
En la cuerda floja
Experimentos con la verdad
Paul Auster

Malabarista según Auster (I)

"Al día sigueinte, encontré la respuesta en la primera página del International Herald Tribune. Un hombre joven había colocado una cuerda entre las torres de la catedral de Notre-Dame y había caminado, hecho malabares y bailado sobre ella durante tres horas, asombrando a la multitud que lo observaba desde abajo. Nadie sabía cómo había logrado amarrar la cuerda ni cómo había conseguido eludir la atención de las autoridades. Al regresar al suelo, había sido arrestado, acusado de alterar la paz y de varias ofensas más. Gracias a aquel artículo me enteré de su nombre: Philippe Petit. No tenía la menor duda de que él y el malabarista que yo había visto eran la misma persona."
En la cuerda Floja
Experimentos con la verdad
Paul Auster